https://doi.org/10.61286/e-rms.v3i.177

Artículo Original

 

Impacto de un programa educativo en disciplina positiva, socialización parental e inteligencia emocional en adolescentes de Huánuco, Perú

Impact of an educational program on positive discipline, parental socialization, and emotional intelligence in adolescents in Huánuco, Peru

 

Yessica, Hidalgo-Jara1  Sobres de correo, sobres de correo, sobre png | PNGEgg; Segundo Juan, Sánchez-Tarrillo2 ; Silvia Josefina, Aguinaga-Vásquez2 ; Heriberto, Solís-Sosa3 ; Roy Lander, Sigueñas-Fernández4

 

(1) Universidad César Vallejo, Trujillo, Perú.

(2) Universidad Nacional Pedro Ruíz Gallo, Lambayeque, Perú.

(3) Universidad Señor de Sipán, Chiclayo, Perú.

(4) Universidad Nacional de Jaén, Jaén, Perú.

Resumen

La forma en que se educa a un adolescente tiene un efecto directo en el progreso de las habilidades socioemocionales que adquiere. Se realizó un estudio experimental con el propósito de establecer la efectividad de un programa de formación en crianza positiva, socialización parental e inteligencia emocional en jóvenes de la ciudad de Huánuco, contribuyendo así al objetivo de desarrollo sostenible tres, con el fin de promover la integridad en la mayoría de los grupos etarios. Este estudio se realizó con 25 adolescentes, seleccionados por criterios específicos. Se utilizó un enfoque cuantitativo y preexperimental. Los resultados mostraron mejoras significativas. Los adolescentes percibieron avances en los modos de disciplina positiva. Las madres dejaron de ser consideradas autoritarias y no autoritarias, y los padres comprimieron sus actuaciones autoritarias percibidas. La inteligencia emocional mejoró mucho, tanto intrapersonal e interpersonal. Además, un 56% se adaptó mejor a los cambios y manejó mejor el estrés diario. En conclusión, la intervención demostró ser efectiva para fortalecer la disciplina positiva, fomentar relaciones familiares más saludables, desarrollar la inteligencia emocional, mejorar la adaptabilidad y el control del estrés en los adolescentes, contribuyendo así a su desarrollo integral.

 

Palabras clave: inteligencia emocional, entrenamiento psicoeducativo, disciplina positiva, socialización parental.

Abstract

The way an adolescent is raised has a direct impact on the development of their acquired socioemotional skills. An experimental study was conducted to establish the effectiveness of a training program in positive parenting, parental socialization, and emotional intelligence among young people in the city of Huánuco, thus contributing to Sustainable Development Goal 3 and promoting integrity in most age groups. This study was conducted with 25 adolescents, selected according to specific criteria. A quantitative and pre-experimental approach was used. The results showed significant improvements. Adolescents perceived progress in positive discipline methods. Mothers were no longer perceived as authoritarian and non-authoritarian, and fathers reduced their perceived authoritarian behaviors. Emotional intelligence significantly improved, both intrapersonally and interpersonally. Furthermore, 56% adapted better to changes and better managed daily stress. In conclusion, the intervention proved effective in strengthening positive discipline, fostering healthier family relationships, developing emotional intelligence, and improving adaptability and stress management in adolescents, thus contributing to their overall development.

 

Keywords: emotional intelligence, psychoeducational training, positive discipline, parental socialization.

Recibido/Received

18-02-2025

Aprobado/Approved

28-04-2025

Publicado/Published

30-04-2025

 

 

Introducción

 

 

La adolescencia es un período de insondables metamorfosis que, aunque trae consigo riesgos y desafíos, también abre puertas al crecimiento físico, cognitivo, social y emocional. En esta etapa, el vínculo entre padres e hijos se torna fundamental, ya que ofrece comprensión y protección, pilares esenciales para el desarrollo socioemocional saludable y una autoestima positiva. Aunque se considera una de las fases más sanas de la vida, también es un momento complejo y vulnerable, donde pueden surgir conductas de riesgo (Cortés et al., 2021). No obstante, Zegarra et al. (2022) refieren que los métodos, estilos de crianza, así como las condiciones que experimentan los adolescentes en el entorno familiar no suelen ser las indicadas. Muestra de ello es que entre el 2015 y 2023, diversos estudios evidenciaron una preocupante prevalencia de violencia en el entorno familiar de los adolescentes, particularmente en Perú.

En el 2019, el 60,0 % de adolescentes reportó que había sido víctima de violencia física; y el 59,3 % sufrió maltrato físico de sus cuidadores y/o de un integrante de su familia (Save the Children, 2022). Para el 2017 se estimó que el 85 % de los papás utilizaban el castigo corporal, mientras que un porcentaje similar de adolescentes percibía la violencia como común. Además, el Ministerio de Educación et al. (2020) registró 3 682 casos de agravio físico y 5 634 de violencia psicológica. Mientras que para el 2023 se registró un aumento del 15 % de las acusaciones por violencia domésticas versus lo reportado en el 2022, las cifras apuntaron que particularmente los adolescentes fueron los afectados. Más del 81 % sufrió alguna forma de violencia, clasificándose en corporal (65,6 %), psicológica (67,6 %) y ambas (51,8 %) (INEI, 2023).

Estos datos resaltan la necesidad de revisar la crianza y promover un entorno familiar más saludable para el desarrollo de los adolescentes. Existen iniciativas en marcha para abordar la situación programas como Disciplina Positiva en Lima y Huánuco de Save the Children que han capacitado a educadores y a padres sobre prácticas no violentas, mientras que iniciativas como Familias Enérgicas “afecto y límite” (Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2021) se han orientado a prevenir conductas problemáticas y fortalecer las relaciones familiares. Por otro lado, el MINEDU publicó una guía sobre las reglas para mejorar la convivencia y acciones rectificadoras fundadas en la disciplina o crianza positiva, enfatizando el respeto mutuo, la construcción de entornos escolares y familiares seguros y respetuosos.

En la última década, en Perú, aumentó la importancia de estudiar la socialización parental, disciplina positiva e inteligencia emocional en los adolescentes, no solo por su impacto en el desarrollo socioemocional, sino también por su influencia en la construcción de habilidades esenciales para la vida adulta (Vargas et al., 2018). Hay ahora un enfoque integral mediante programas de entrenamiento en disciplina positiva y habilidades emocionales, que abarcan tres dimensiones clave.

La disciplina positiva se basa en la cooperación y el respeto mutuo, fortaleciendo la autoconfianza, la empatía y la resolución de conflictos (Iñipe & Vásquez 2023). La socialización parental es el proceso por el cual los padres, madres o cuidadores principales transmiten a sus hijos sus valores, creencias y aprendizajes que les permitirán la adaptación al contexto en el que se van a desarrollar hasta la edad adulta (Climent-Galarza et al., 2022). Por su parte, la inteligencia emocional potencia la toma de decisiones asertivas, la práctica de autorregulación y la calidad de las relaciones interpersonales, ya que resalta la relevancia del manejo emocional y social para entender la trayectoria vital de los seres humanos. Según este planteamiento, hay destrezas más significativas en las relaciones escolares y académicas en términos de lograr un mayor bienestar en diferentes aspectos de la vida (Puertas-Molero et al., 2020). En consecuencia, estas herramientas preparan a los adolescentes para enfrentar retos y construir un futuro resiliente y equilibrado.

La disciplina positiva, como procedimiento formativo, se basa en una interactuación neutral entre los padres juntamente con los hijos, permitiendo así fomentar relaciones respetuosas, empáticas y afectivas. Este enfoque mejora la comunicación, la resolución de conflictos y el manejo emocional, lo que favorece la dinámica familiar y previene comportamientos disruptivos en los adolescentes. Desde el punto de vista cuantitativo, el método evalúa cambios en la interacción familiar y en las habilidades emocionales, mostrando un impacto positivo en la educación social, personal y académica de los jóvenes.

Expertos en psicología y educación han documentado cómo influye el estilo de disciplina en el progreso socioemocional de los adolescentes, destacando la importancia de gestionar adecuadamente las emociones. En sociedades occidentales, estas prácticas reflejan métodos culturalmente arraigados en la socialización emocional, es decir, combinan la disciplina tradicional y la modernidad para formar individuos autónomos y emocionalmente competentes. Lo que es clave para el ajuste socioemocional de los futuros adultos (Espinoza et al., 2022). Sin embargo, se ha investigado poco sobre el impacto de estas respuestas parentales en contextos no occidentales, donde los objetivos de socialización pueden variar significativamente según la cultura.

La literatura científica a reseñado algunos datos consistentes. Tal es el caso de la investigación realizada en China por Shi et al. (2023), quienes analizaron cómo las respuestas parentales ante las emociones positivas de 233 adolescentes (12-18 años) impactaban su bienestar emocional a lo largo del tiempo. Se identificaron dos respuestas distintas: unas que potenciaban las emociones auténticas o positivas, favoreciendo el autodesarrollo, y otras que se inhibían, priorizando la obediencia. Las madres que apoyaron el crecimiento personal de sus hijos fomentaron mayor autoestima, vitalidad y bienestar emocional, mientras que las que desalentaron las emociones positivas generaron mayor malestar emocional. Estos descubrimientos resaltan la importancia de reflexionar respecto de los objetivos culturales de socialización al valorar las intervenciones parentales y diseñar estrategias que susciten la salud espiritual y mental de los adolescentes de manera culturalmente sensible.

            Por su parte, Cedeño (2020) investigó la correlación entre los métodos de disciplina con las destrezas parentales, encontrando que 70 % de los padres en Guayaquil demostraban buenas habilidades, mientras que 97,5 % empleaba métodos de disciplina positiva. Este estudio reveló que las habilidades parentales influyen directamente en la calidad de la disciplina aplicada, destacando la efectividad de los enfoques positivos en el progreso socioemocional y conductual de los jóvenes.

En este contexto, Espinoza (2020) analizó los métodos de socialización parental en diversas ciudades de Chile mediante un estudio descriptivo no experimental que incluyó a 875 adolescentes de 11 a 18 años. Mediante cuestionarios sociodemográficos y el ESPA29, el estudio recalcó que los modos de crianza afectan el desempeño escolar, el equilibrio emocional y el comportamiento. Los resultados resaltaron la necesidad de que las instituciones educativas promuevan iniciativas que fortalezcan la crianza positiva, al evidenciarse discrepancias entre los enfoques parentales y su impacto en el desarrollo juvenil.

Asimismo, Santa Cruz y D'Angelo (2020) analizaron el impacto de herramientas asentadas en crianza positiva, así como en habilidades socioemocionales en adolescentes entre 12 y 13 años. Demostraron evidencias de mejoras significativas en diversas dimensiones emocionales, excepto en el manejo del estrés. Los autores resaltaron la efectividad de las intervenciones pedagógicas en el desarrollo socioemocional, pero también señalaron la necesidad de abordar taxativamente la gestión del estrés y garantizar un crecimiento emocional exhaustivo en esta etapa.

Además, investigaciones como las de Sánchez (2021) y Madueño et al. (2020) en estudios correlacionales demuestran que la crianza positiva contribuye significativamente al autocontrol como el asertividad, elementos esenciales para el bienestar social. El primero encontró que la disciplina positiva está directamente relacionada con una mejora en la competencia socioemocional, por lo que destaca la necesidad del diálogo y las estrategias disciplinarias para promover la gestión emocional como la comprensión mutua en el ámbito familiar. El segundo encontró que los jóvenes disciplinados con actividades positivas manifestaban un mejor nivel en este tipo de habilidades. Estas evidencias refuerzan la necesidad de integrar la educación emocional y las prácticas parentales positivas en programas educativos y comunitarios.

Al respecto, Manjarrés et al. (2024) la familia representa la base esencial de toda sociedad, funcionando como el núcleo central en el desarrollo integral de sus integrantes. En este sistema dinámico, se fortalecen vínculos emocionales y se asumen roles específicos que garantizan su funcionamiento. Además, dentro de este ámbito, se transmiten valores, normas, creencias y patrones de conducta, que forman parte fundamental del aprendizaje y de la formación cultural y social de sus miembros. Este entorno, además, proporciona apoyo tanto emocional como material, elementos esenciales para la formación de las bases de la pertenencia, el sentido de identidad y la conducta social. En consecuencia, la familia ofrece a sus integrantes seguridad y respaldo esencial para afrontar los retos de la vida, fomentando un desarrollo autorregulado e integral.

Con base en lo mencionado, la disciplina positiva emerge como una herramienta clave cuyo éxito depende de diversos factores, como el ambiente familiar, la comunicación efectiva, la cohesión y la consistencia en la aplicación de estrategias. Asimismo, influyen elementos relacionados con el desarrollo infantil, como los rasgos individuales, la edad y el período oportuno de los adolescentes. A ello se suman los modelos parentales y el contexto sociocultural, que determinan la manera en que los padres implementan este enfoque (Nelsen & Lott, 2020). Por tanto, la inserción de recursos pedagógicos, el soporte social y la orientación a las familias resulta esencial para facilitar la aplicación de disciplina positiva. Este enfoque promueve la integración familiar saludable fundadas, en el respeto mutuo y asertividad, fortaleciendo habilidades sociales, responsabilidad, resiliencia y decisiones adecuadas.

Es por ello que se pretendió determinar el impacto de la aplicación de un programa de entrenamiento de disciplina positiva para el desarrollo socioemocional en adolescentes de Huánuco. Para ofrecer herramientas que eviten los castigos físicos o verbales y de esta manera fomentar un ambiente familiar empático que contribuya al desarrollo integral y a una percepción más positiva de sí mismos en los jóvenes (Nelsen & Lott, 2020).

 

 

Materiales y métodos

 

 

Se realizó una investigación aplicada con enfoque cualitativo de corte transversal, durante el 2024, con el objetivo de determinar el impacto de un programa de entrenamiento de disciplina positiva para el desarrollo socioemocional en adolescentes de Huánuco, con la cual no solo dio utilidad al conocimiento existente, sino que luego de la intervención y aplicación metodológica se obtuvo datos que aportan nuevas ideas (Aguinaga & Sánchez, 2020).

A causa de que el programa de entrenamiento tenía como propósito provocar cambios en el comportamiento socioemocional de los adolescentes, el estudio se caracterizó por ser un diseño preexperimental, en el que se midió el nivel de disciplina y el efecto de los resultados del tratamiento a las 10 semanas en un grupo específico. La muestra estuvo conformada por 25 jóvenes de ambos sexos, con edades alcanzadas entre los 12 y 18 años; fue seleccionada mediante muestreo intencional no probabilístico de una lista de 75 estudiantes matriculados en una escuela de Huánuco, Perú, cuyos representantes firmaron el término de consentimiento informado y manifestaron iniciativa para participar.

La técnica para la recopilación, contraste de hipótesis y evaluación de los datos cuantitativos del pre y postest sobre las formas y modos de crianza, inteligencia socioemocional como la socialización con los padres, fue la encuesta. Se emplearon tres instrumentos; el primero, un instrumento validado por la metodología de Juicio de expertos consta de un cuestionario con 21 ítems propuesto por Sánchez (2021), que explora cinco dimensiones con una escala valorativa ordinal. El segundo instrumento, una escala tipo Likert con adecuada validez de constructo a fin de evaluar el nivel de socialización parental (ESPA29) propuesto por Musitu & García (2001) y adaptado en Perú por Jara (2013), validado con un nivel de confiabilidad y consistencia interna elevada de 0,90 y 0,96 en el coeficiente de Cronbach. El tercer instrumento, un inventario de Bar-On Ice NA con 60 ítems distribuidos en 8 dimensiones, la escala tipo Likert tiene validez de constructo con un alto nivel de confiabilidad de 0,81 en coeficiente de Cronbach y adaptado en Perú (Ugarriza & Pajares, 2005).

Los resultados fueron procesados mediante estadística descriptiva e inferencial. El primero se desarrolló a partir de datos almacenados en Microsoft Excel y analizados en el software IBM SPSS Statistic 29 y el segundo con test de Student. Para confirmar la hipótesis, se acudió a la estadística inferencial, utilizando la prueba paramétrica de Wilcoxon, con IC de 95 % y p 0,05. Los resultados se exhibieron en tablas a fin de facilitar la comprensión.

 

 

Resultados

 

 

Posterior a la intervención se realizó el análisis estadístico relacionando los datos obtenidos en la tabla 1. Se muestra un resultado óptimo en la disciplina positiva tras la intervención; esto se evidencia por una reducción de -16,080 en la puntuación, indicando un aumento en la percepción de disciplina positiva por parte de los adolescentes después del programa. Estadísticamente, este resultado es significativo con un valor de p < 0,001.

Tabla 1. Efectividad del programa de entrenamiento de disciplina positiva, inteligencia emocional y socialización parental, Huánuco, Perú-2024

Prueba de muestras relacionadas

 

 

Diferencias relacionadas

 

 

 

Media

SD

Error SD

95% IC

t

p

 

 

 

 

Inferior

Superior

 

 

Pretest – Disciplina positiva

Postest - Disciplina positiva

-16,08

11,36

2,27

-20,76

-11,39

-7,08

0,00

Pretest - Espa29 - madre Postest - Espa29 - madre

45,39

35,80

7,47

29,91

60,87

6,08

0,00

Pretest - Espa29 – padre Postest - Espa29 - padre

-47,52

75,80

16,54

-82,02

-13,02

-2,87

0,01

 

Pretest - Bar-On ICE: N.A Postest - Bar-On ICE: N.A

-39,72

29,04

5,81

-51,70

-27,73

-6,84

0,00

SD: Desviación típica; t: Valor de T; IC: Intervalos de confianza 95%; p: sig.: contraste bilateral.

 

En cuanto a la socialización parental, la percepción de los adolescentes sobre los estilos y modos de crianza materna mostró una mejora considerable, con promedios superiores a 45 puntos. Este cambio positivo sugiere una mayor aceptación e implicación, optimizando así la socialización entre madres e hijos.  Por otro lado, la percepción de los padres acerca de la socialización parental disminuyó, presentando una diferencia promedio de -47,50 con p = 0,009, siendo estadísticamente significativo. Posteriormente, la inteligencia emocional de los adolescentes, evaluada mediante el test Bar-On, mostró una reducción promedio de -39,70 puntos (p < 0,001), lo que indica una mejora en la autorregulación emocional, confirmando la efectividad de la intervención en este aspecto (tabla 1).

Asimismo, la tabla 2 compara los resultados obtenidos en el pretest y postest, evidenciando un progreso significativo tras la intervención. Antes de la aplicación del programa, el nivel alto se encontraba en 8,00 %, mientras que, después, aumentó notablemente a 32,00 %. Una tendencia similar se observa en los niveles medio y bajo: el nivel medio subió de 44,00 % a 56,00 %, y el nivel bajo se redujo drásticamente de 48,00 % a 12,00 %. En términos generales, los resultados reflejan una mayor aceptación y valoración de la intervención basada en tácticas de disciplina positiva. Se infiere que el programa resultó eficaz, al contribuir a la mejora de las actitudes de los adolescentes.

 

Tabla 2. Análisis descriptivo de la metodología de la disciplina positiva

 

Pretest

Postest

 

F

%

F

%

Alto

2

8,00

8

32,00

Medio

11

44,00

14

56,00

Bajo

12

48,00

3

12,00

Total

25

100,00

25

100,00

F: frecuencia; %: porcentajes.

 

Del mismo modo, se realizó el análisis inferencial en el que se evidencia el cambio sustancial que generó la dinámica de socialización parental, optimizando la percepción de coerción/imposición y aceptación/implicación de los adolescentes. El contraste y diferencia de la media con un valor p < 0,05 confirma la efectividad e impacto de las estrategias y procedimientos implementados en el programa de intervención (tabla 3).

 

Tabla 3. Eficacia de estrategias de socialización parental (aceptación/implicación y coerción/imposición)

 

Diferencias relacionadas

Media

SD

Error SD

95% IC

t

gl

P

Inferior

Superior

Postest escala Aceptación/Implicación  
Pretest escala Aceptación/Implicación

 -0,53

0,76

0,12

 -0,76

 -0,30

-4,67

43

0,000

SD: Desviación típica; t: Valor de T; IC: Intervalos de confianza 95%; p: sig.: contraste bilateral.

 

Por otra parte, se valoraron los estilos de crianza autoritario y autoritativo de los padres antes y después de la intervención. En el caso de las madres, se evidenció una notable disminución en el estilo autoritario, que pasó de 78,00 % a 57,00 %, mientras que el estilo autoritativo incrementó de manera significativa, de aproximadamente 22 % a 44 %. Para los padres, se observó una dinámica similar: el estilo autoritario se redujo de 23,80 % a 14,30 %, y el estilo autoritativo aumentó de 76,20 % a 85,70 %. Estos cambios reflejan una clara tendencia hacia estilos de crianza más participativos y democráticos, lo que evidencia el impacto positivo de la intervención en las prácticas de socialización parental.

 

Tabla 4. Análisis descriptivo sobre estilos parentales

 

 

 

Pretest

Postest

 

 

 

F

%

F

%

Aceptación/implicación

Coerción/ imposición

Madre

Autoritario

18

78,30

13

56,60

Autoritativo

5

21,70

10

43,40

Padre

Autoritario

5

23,80

3

14,30

Autoritativo

16

76,20

18

85,70

F: frecuencia; %: porcentajes.

También se estimaron las dimensiones interpersonal e intrapersonal de la inteligencia emocional. En la dimensión intrapersonal se observó una disminución significativa en la media de -10,16 (p = 0,000), indicando un progreso notable. De manera similar, la dimensión interpersonal reflejó un descenso en la media de -12,80, lo que permite inferir que la intervención contribuyó a una optimización significativa de la inteligencia socioemocional de los participantes (tabla 5).

 

Tabla 5. Eficacia del programa en la inteligencia emocional intrapersonal e interpersonal

 

Diferencias relacionadas

Media

SD

Error SD

95% IC

t

gl

p

Inferior

Superior

Postest - dim intrapersonal -
Pretest - dim – intrapersonal

-10,16

7,81

1,56

-13,38

-6,94

-6,51

24

0,000

Postest - dim interpersonal -
Pretest - dim – interpersonal

-12,80

14,37

2,87

-18,73

-6,87

-4,46

24

0,000

SD: Desviación típica; t: Valor de T; IC: Intervalos de confianza 95%; p: sig.: contraste bilateral.

 

Finalmente, se analizó la diferencia en la media correspondiente a la dimensión de gestión del estrés antes y después de la intervención. Se registró una disminución significativa en la media de -0,60 (p = 0,000), lo cual evidencia una mejora notable en las habilidades de los adolescentes para manejar el estrés tras la implementación del programa.

 

Tabla 6. Eficacia del programa en la gestión efectiva del estrés y la tensión en la vida cotidiana

 

Diferencias relacionadas

SD

Error SD

95% IC

t

gl

p

SD

Inferior

Superior

Postest – dim. manejo del estrés -
Pretest – dim.  manejo del estrés

-4,60

3,43

0,69

-6,02

-3,19

-6,71

24

0,000

SD: Desviación típica; t: desviación estándar; IC: Intervalos de confianza 95%; Sig.: contraste bilateral; dim: dimensión

 

 

Discusión

 

 

Al comparar las puntuaciones pre y post tratamiento, los resultados del cuestionario reflejan cambios significativos en relación con el empleo de la disciplina positiva como método de crianza, lo que indica que las estrategias de trabajo de inteligencia emocional, como la socialización parental en adolescentes, fueron efectivas. Estas mejoras reflejan una tendencia hacia la valoración y aceptación de la disciplina positiva como metodología implementada en el programa, cuya evaluación se realizó a través de un análisis cuantitativo, detallando cada uno de los porcentajes de datos obtenidos durante el pre y post test.

La reducción de las puntuaciones observadas, después de la intervención metodológica con disciplina positiva, sugiere una mayor adopción de técnicas y procedimientos disciplinarios colectivos basados en la construcción de relaciones positivas, tal como lo afirman Nelsen & Lott (2020) al destacar el empleo de dichas técnicas en el desarrollo del bienestar socioemocional de los adolescentes. Cabe resaltar que los hallazgos de alguna manera concuerdan con lo afirmado por los autores Shi et al. (2023) y Cedeño (2020) al demostrar que las respuestas parentales, especialmente las positivas, impactan en el bienestar emocional, fomentando en los hijos una mayor autoestima y vitalidad. Asimismo, se destaca la importancia de las habilidades parentales y las respuestas emocionales en el desarrollo adolescente (Iñipe & Vásquez 2023).

Por otro lado, la efectividad del programa se atribuye a su estructura, la cual se basa en los principios teóricos de Nelsen y Lott (2020), que enfatizan la consistencia en la crianza. Metodológicamente, el enfoque combinó talleres interactivos con sesiones prácticas y acompañamiento individualizado, lo que facilitó a los adolescentes internalizar y practicar estrategias de comunicación efectivas y resolución en los conflictos. Esto no solo fortaleció su capacidad para gestionar situaciones desafiantes de manera constructiva, sino que también reafirmó la importancia de las intervenciones educativas sostenidas y prácticas.

Los resultados revelan un progreso significativo en la percepción y respuestas de los adolescentes hacia los procedimientos de socialización parental. Estos datos coinciden con los estudios de Espinoza (2020), quien destaca el impacto de los estilos parentales en el rendimiento académico y la conducta emocional. Los talleres conjuntos para padres e hijos promueven un enfoque integral que facilita cambios en las prácticas parentales y brinda a los adolescentes herramientas prácticas y modelos de conducta positiva para su desarrollo socioemocional. Es fundamental destacar que las sesiones prácticas estuvieron basadas en las teorías de Goleman, integrando ejercicios centrados en el autocontrol, la empatía y el manejo de emociones en un entorno seguro y de apoyo. Actividades prácticas como el role-playing y las simulaciones permitieron a los adolescentes enfrentarse a situaciones desafiantes, promoviendo así el fortalecimiento de su autonomía, autoconfianza y capacidad de resiliencia para adaptarse a los constantes e inesperados cambios.

Esta mejora constituye un indicador clave de la efectividad del programa en promover competencias emocionales fundamentales para el desarrollo integral de los jóvenes. Estos hallazgos se alinean con lo planteado por Santa Cruz y D'Angelo (2020), quienes destacaron que las estrategias basadas en disciplina positiva tienen un impacto significativo en el ámbito emocional de los adolescentes. De igual manera, Madueño et al. (2020) subrayan la relevancia de la crianza positiva en el fortalecimiento de habilidades sociales y adaptativas, tales como el diálogo y la comprensión mutua en el entorno familiar, competencias esenciales para el bienestar social de los adolescentes.

En relación con la eficacia de las estrategias de socialización parental y el grado de percepción de la aceptación/implicación y coerción/imposición por parte de los adolescentes, Climent-Galarza et al. (2022), a través de su investigación, demostró que los adolescentes con estilos de crianza caracterizados por la calidez resultaron ser un factor contra la delincuencia durante la adolescencia y un mayor autoconcepto académico/profesional, autoestima y valores de benevolencia versus aquellos  autoritarios y negligentes que fueron identificados como factor de riesgo. Por lo que cuestionaron la efectividad de los estilos de crianza estrictos y su eficiencia para fomentar la regulación socioemocional de los jóvenes y la internalización de valores sociales (Zegarra et al., 2022; Manjarrés et al., 2023).

Asimismo, la intervención fortaleció un ambiente familiar más comprensivo y armonioso, promoviendo comunicación abierta y el apoyo emocional constante, lo que permitió a los adolescentes contar con modelos de conducta positiva esenciales para su desarrollo. De alguna manera, lo obtenido reafirma lo que Nelsen & Lott (2020) destacaron, ya que las relaciones familiares positivas, saludables, basadas en la comunicación, el respeto mutuo, ambiente empático, fortalecen las habilidades sociales en los jóvenes y mejoran el grado de percepción, aceptación e involucramiento que tienen de sí mismos y de sus familias.

Respecto al empleo del programa y el grado de eficacia en el desarrollo de la inteligencia emocional y sus dimensiones (intrapersonal e interpersonal). Al respecto, Puertas-Molero et al. (2022) refieren que la mayoría de los programas contribuyen al desarrollo y mejora de la inteligencia emocional de los estudiantes, proporcionándoles las habilidades necesarias para afrontar situaciones de la vida real, así como la capacidad de sentirse realizados en relación a las tareas por ellos realizadas y al esfuerzo dedicado.

En este estudio, se demostró mejoras significativas, lo que es consistente con lo mencionado. Datos que de alguna manera reafirman lo dicho por asociaciones internacionales (Save the Children, 2022; OPS, 2021) al aseverar la necesidad de implementar iniciativas con las familias para propiciar el desarrollo de los adolescentes, de manera que programas de este tipo eviten conductas problemáticas y fortalezcan las relaciones positivas con las familias.

En relación con la efectividad del programa en el manejo del estrés y la tensión en lo cotidiano, los resultados descriptivos encontrados, antes de la aplicación del programa, la mayoría de los adolescentes se ubicaban en la categoría de capacidad emocional por mejorar; sin embargo, después de la aplicación del programa, la capacidad emocional adecuada aumentó hasta el 60 %, lo que permitió inferir la efectividad del programa en la disminución del estrés. Siendo similar a lo referido por  Vargas et al. (2018) quienes afirman que, desde el enfoque holístico, en las últimas décadas este tipo de programas sobre socialización parental han tomado un gran protagonismo debido al impacto que tiene en el desarrollo socioemocional y la formación de habilidades. Lo mencionado respalda los resultados que demostraron que para el manejo del estrés, emplear técnicas específicas, como mindfulness y estrategias de autorregulación emocional, son altamente efectivas. Este hallazgo es consistente con el estudio de Sánchez (2021), que resalta la relevancia de incluir componentes prácticos de salud mental en programas similares.

 

 

Consideraciones finales

 

 

La participación conjunta de padres e hijos fue esencial para el éxito del programa. Los talleres mejoraron la comunicación familiar, fomentaron la empatía y promovieron un cambio hacia estilos parentales más autoritativos y menos coercitivos. El seguimiento personalizado permitió atender las necesidades individuales de cada adolescente, asegurando así un impacto profundo y duradero. En conclusión, el programa no solo fue efectivo a corto plazo, sino que también demostró un impacto potencial a largo plazo al fortalecer las habilidades fundamentales y contribuir al bienestar integral de los adolescentes, en línea con los principios de Bar-On y el ODS 3. Se recomienda realizar investigaciones en donde se amplíe la muestra y se considere un seguimiento temporáneo para valorar la influencia de estas estrategias en la vida adulta de los individuos.

 

Agradecimientos

A nuestra casa de estudios.

 

Conflicto de intereses

No se reporta conflicto de intereses.

 

Referencias

Aguinaga, S. J., & Sánchez, S. J. (2020). Énfasis en la formación de Habilidades Blandas en mejora de los aprendizajes. EDUCARE ET COMUNICARE: Revista de Investigación de La Facultad de Humanidades, 8(2), 78–87. https://doi.org/10.35383/educare.v8i2.470

Cedeño, N. P. (2020). Competencias parentales y disciplina positiva en padres de familias de estudiantes de séptimo grado de la escuela Matilde Hidalgo P. Guayaquil, 2020 [Tesis de maestría, Universidad Cesar Vallejo]. Repositorio Institucional - UCV. https://hdl.handle.net/20.500.12692/51795

Climent-Galarza, S., Alcaide, M., Garcia, O. F., Chen, F., & Garcia, F. (2022). Parental socialization, delinquency during adolescence and adjustment in adolescents and adult children. Behavioral Sciences, 12(11), 448. https://doi.org/10.3390/bs12110448

Espinoza, A. (2020). Estilos de socialización parental en una muestra de adolescentes chilenos. Revista de Psicología Clínica con Niños y Adolescentes, 7(1), 46-51. https://doi.org/10.21134/rpcna.2020.07.1.6

Espinoza Ibarra, C. P., Espinoza Ibarra, H. J., Espinoza Ibarra, P. E., & Llerena Espinoza, G. L. (2023). Estilos parentales y disciplina escolar en estudiantes del Perú. Revista Franz Tamayo, 4(10), 66-83. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=760579087005

Goleman, D., Elias, M. J., Tobias, S. E., & Friedlander, B. S. (1999). Cómo conseguir que nuestros hijos sean sociables, felices y responsables (3ra ed.). S. COMPTEX&Ass.

Iñipe, M., & Vásquez, M. (2023). Contexto sociofamiliar que favorece la inteligencia emocional en adolescentes: una revisión. Revista de Investigación en Psicología, 26(1), 171-186. https://doi.org/10.15381/rinvp.v26i1.24429

Instituto Nacional de Estadística e Informática INEI. (2023). Estadísticas de Criminalidad, Seguridad Ciudadana y Violencia, octubre-diciembre 2023, una visión desde los registros administrativos. Lima, Perú. https://m.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/boletines/informe-de-seguridad-oct-dic2023.pdf

Jara, K. (2013). Propiedades psicometricas de la escala de estilos de socialización parental en estudiantes de secundaria. Rev. Psicol. Trujillo, 15(2), 194–207. https://revistas.ucv.edu.pe/index.php/revpsi/article/view/470

Madueño, P., Lévano, J., & Salazar, A. (2020). Conductas parentales y habilidades sociales en estudiantes de educación secundaria del Callao. Propósitos y Representaciones, 8(1), e234. https://doi.org/10.20511/pyr2020.v8n1.234

Manjarrés, N., Escobar, G., Calle, R., Carrera, J., & Gavilanes, W. (2023). Revisión de literatura sobre el entorno familiar en el rendimiento escolar. Uct, 27(118), 69-76. https://doi.org/10.47460/uct.v27i118.688

Ministerio de Educación, Graham, G., & Hartley, J. (2020). Guía para la elaboración e implementación de las normas de convivencia y las medidas correctivas en la institución educativa desde la disciplina positiva (1 ed.). https://hdl.handle.net/20.500.12799/6982

Musitu, G., & García, F. (2001). Estilos de Socialización Parental en la Adolescencia (ESPA29). TEA Ediciones.

Nelsen, J., & Lott, L. (2020). Disciplina positiva para adolescentes. Medicina.

Organización Panamericana de la Salud, OPS. (2021). Familias Fuertes: Amor y Límites. https://www.paho.org/es/noticias/7-11-2022-familias-fuertes-amor-limites

Puertas-Molero, P., Zurita-Ortega, F., Chacón-Cuberos, R., Castro-Sánchez, M., Ramírez-Granizo, I., & González-Valero, G. (2020). La inteligencia emocional en el ámbito educativo: un meta-análisis. Anal. Psicol., 36(1), 84-91. https://dx.doi.org/10.6018/analesps.36.1.345901

Sánchez Cotrina, M. V. (2021). Disciplina positiva e inteligencia emocional en los estudiantes de la Institución Educativa Particular Jorge Basadre Grohmann, Ferreñafe [Tesis de maestría, Universidad César Vallejo]. Repositorio Institucional - UCV. https://repositorio.ucv.edu.pe/handle/20.500.12692/70420

Santa Cruz, F., & D'Angelo, G. (2020). Disciplina positiva para el desarrollo de las habilidades emocionales. Revista de Investigacion Psicologica, (24), 53-74. http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2223-30322020000200005&lng=es&tlng=es

Save the Children. (2022). Informe sobre la violencia contra niñas, niños y adolescentes en el perú para el examen periódico universal. Cuarto Ciclo EPU de Perú -junio 2022, Grupo Impulsor para poner fin a la violencia contra niñas, niños y adolescentes. https://www.savethechildren.org.pe/wp-content/uploads/2022/10/Informe-del-GIVNNA-Violencia-contra-NNA-al-EPU2022-VF-12.07.22.pdf

Shi, Z., Qu, Y., Yan, Y., & Wang, Q. (2023). Reacciones de las madres chinas ante las emociones positivas de los adolescentes: relaciones con el ajuste emocional de los adolescentes y los objetivos de socialización de las madres. China. https://dx.doi.org/10.1007/s10964-023-01924-1

Ugarriza, N., & Pajares, L. (2005). La evaluación de la inteligencia emocional a través del inventario de BarOn. Persona, 8(008), 11–58.

Vargas-Rubilar, J., Richaud, M. C., & Oros, L. B. (2018). Programa de promoción de la parentalidad positiva en la escuela: un estudio preliminar en un contexto de vulnerabilidad social. Pensando Psicología, 14(23). https://doi.org/10.16925/issn.1900-3099

Zegarra, R., Zeladita Huaman, J. A., Cuba Sancho, J. M., Castillo Parra, H., Moran Paredes, G. I., & Cárdenas Niño, L. (2022). Asociación entre los estilos de crianza y el rol de los adolescentes peruanos en el acoso escolar, 2019. Revista Cuidarte, 14(1). https://doi.org/10.15649/cuidarte.2679