
La evaluación formativa: Un pilar para la
equidad y el éxito en la educación superior vespertina
Formative assessment: A pillar for equity and success in
evening higher education
Gonzalo,
Donoso Gormaz

Universidad
de las Américas, Santiago, Chile.
Resumen
La evaluación formativa
se presenta como una estrategia pedagógica esencial en la educación superior
para apoyar a estudiantes vespertinos trabajadores, quienes enfrentan desafíos
particulares al combinar estudio con responsabilidades laborales y familiares. Este
ensayo analiza cómo la evaluación formativa, al ofrecer retroalimentación
continua, clara y personalizada, facilita la autorregulación y el aprendizaje
autónomo, incrementando las oportunidades de éxito académico de este grupo.
Además, se destacan los obstáculos comunes como la cultura evaluativa
tradicional y la percepción de sobrecarga, junto con el papel fundamental de
las tecnologías educativas que permiten flexibilizar el proceso evaluativo y
mejorar el acompañamiento. En conclusión, la evaluación formativa constituye
una herramienta clave para promover ambientes educativos inclusivos, adaptados
a las necesidades específicas de los estudiantes vespertinos trabajadores y
orientados al desarrollo integral y sostenido de sus competencias.
Palabras claves: evaluación
formativa, estudiantes vespertinos trabajadores, retroalimentación continua,
aprendizaje autónomo, tecnologías educativas.
Abstract
Formative assessment is
presented as an essential pedagogical strategy in higher education to support
hard-working evening students, who face particular challenges in combining
study with work and family responsibilities. This essay analyzes how formative
assessment, by offering continuous, clear and personalized feedback,
facilitates self-regulation and autonomous learning, increasing the chances of
academic success of this group. In addition, common obstacles such as
traditional evaluation culture and the perception of overload are highlighted,
along with the fundamental role of educational technologies that make the
evaluation process more flexible and improve accompaniment. In conclusion,
formative assessment is a key tool to promote inclusive educational
environments, adapted to the specific needs of working evening students and
oriented to the integral and sustained development of their competencies.
Keywords: formative
assessment, working evening students, continuous feedback, autonomous learning,
educational technologies.
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Recibido/Received
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04-09-2025
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Aprobado/Approved
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06-02-2026
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Publicado/Published
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08-02-2026
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Introducción
En la actualidad, la
educación superior enfrenta una diversidad creciente que desafía los enfoques
pedagógicos tradicionales (La et al., 2023). Particularmente, los estudiantes
vespertinos trabajadores constituyen un grupo significativo dentro de esta pluralidad,
caracterizado por la necesidad de compatibilizar exigencias académicas con
responsabilidades laborales y familiares simultáneas (Carvajal & Cervantes,
2017). Esta realidad compleja implica que dichos estudiantes operan bajo
condiciones atípicas: disponen de tiempo limitado para el estudio, sufren
fatiga acumulada tras largas jornadas laborales y requieren optimizar cada
instante dedicado al aprendizaje.
Por otra parte, los
modelos educativos convencionales, frecuentemente diseñados para estudiantes
con disponibilidad completa y en horarios diurnos, resultan insuficientes para
atender sus necesidades específicas (Alexander et al., 2024). Por lo tanto, se
hace imperativa la adopción de estrategias pedagógicas flexibles, centradas en
el estudiante y sensibles a su contexto particular.
Dentro de este
escenario, la evaluación formativa emerge como una herramienta pedagógica clave
que trasciende la mera medición de resultados para convertirse en un proceso
continuo y dinámico de apoyo al aprendizaje (Anijovich, 2017).
Cabe destacar que a
diferencia de la evaluación sumativa, la cual examina conocimientos al final de
un período con fines de obtener una calificación, la evaluación formativa
privilegia el acompañamiento constante y la retroalimentación constructiva,
permitiendo a los estudiantes identificar con claridad sus avances, reconocer
dificultades puntuales y diseñar estrategias de mejora personalizadas
(Romero-González, 2024). Este enfoque no solo favorece el dominio de contenidos
académicos, sino que también fortalece habilidades metacognitivas esenciales
como la autorregulación, la autonomía y la motivación intrínseca, capacidades
cruciales para quienes deben gestionar eficazmente su propio aprendizaje en
entornos y horarios restringidos (Brender, 2006).
La relevancia de la
evaluación formativa se intensifica al considerar las particularidades de los
estudiantes vespertinos trabajadores, quienes no requieren solo flexibilidad
temporal, sino también un acompañamiento pedagógico personalizado que incluya
claridad en los criterios de logro y canales de comunicación abiertos para el
diálogo constante con los docentes (Cizek & Lim, 2023). Estos elementos
facilitan un entorno educativo inclusivo y equitativo, que reconoce y valora
las circunstancias particulares de cada estudiante.
Por lo tanto, este
ensayo, sostiene que la evaluación formativa constituye un motor indispensable
para el desarrollo académico y personal de los estudiantes vespertinos
trabajadores. Su implementación estratégica contribuye a transformar la
educación superior en un espacio más justo y adaptado a la diversidad,
promoviendo aprendizajes significativos y sostenibles.
La evaluación formativa en la enseñanza
superior: una herramienta clave para los estudiantes vespertinos trabajadores
Antes de abordar los
argumentos, es importante contextualizar la relevancia de la evaluación
formativa en la educación superior, especialmente para los estudiantes
vespertinos trabajadores. Este grupo enfrenta desafíos particulares derivados
de la necesidad de compatibilizar sus estudios con responsabilidades laborales
y personales, lo que demanda estrategias pedagógicas flexibles y centradas en
el aprendizaje. La evaluación formativa, al enfocarse en el proceso y en la
retroalimentación continua, se presenta como una herramienta clave para apoyar
a estos estudiantes, facilitando su progreso académico y fortaleciendo
habilidades esenciales para su desarrollo integral. A continuación, se
analizarán los principales beneficios de esta modalidad evaluativa para los
estudiantes vespertinos trabajadores.
En primer lugar, la
evaluación formativa se distingue por su capacidad de adaptarse a las
circunstancias y necesidades individuales de los estudiantes vespertinos,
quienes suelen enfrentar una compleja combinación de responsabilidades
laborales, familiares y académicas. Esta flexibilidad se traduce en la
posibilidad de ajustar tanto la retroalimentación como los criterios de logro,
permitiendo que cada estudiante reciba orientación relevante y oportuna según
su propio ritmo y contexto. Para quienes estudian y trabajan, el tiempo es un
recurso limitado y valioso; por ello, la evaluación formativa facilita que la
retroalimentación sea específica y accionable, ayudando a los estudiantes a
identificar con claridad sus logros y debilidades (Donoso Gormaz y Correa
Rojas, 2024). Así, pueden focalizar sus esfuerzos en las áreas que más lo
requieren, optimizando el escaso tiempo disponible y reduciendo el estrés
asociado a la sobrecarga de tareas y evaluaciones tradicionales.
De acuerdo con
Anijovich (2017), este acompañamiento personalizado es fundamental para que los
estudiantes no solo reconozcan su progreso, sino también para que desarrollen
estrategias de mejora continua. La evaluación formativa, al visibilizar logros
y debilidades, orienta a los estudiantes en la toma de decisiones informadas
sobre cómo avanzar en su proceso de aprendizaje. Este enfoque es especialmente
relevante para estudiantes vespertinos, quienes muchas veces no pueden acceder
a tutorías presenciales o espacios de consulta fuera del horario de clases. En
este sentido, la evidencia sobre los logros de los estudiantes, utilizada para
tomar decisiones que mejoren la enseñanza y el aprendizaje, se convierte en una
herramienta poderosa para el desarrollo académico y personal.
Además, la evaluación
formativa promueve la autonomía y el aprendizaje autorregulado, competencias
esenciales para quienes deben organizar su estudio fuera del horario
tradicional. El feedback formativo, cuando es claro, específico y entregado a
tiempo, permite a los estudiantes identificar brechas en su aprendizaje y
planificar acciones de mejora de manera autónoma. La claridad de los criterios
de evaluación y la posibilidad de mantener un diálogo, aunque sea virtual, con
los docentes, fortalece la autogestión y la motivación, aspectos cruciales para
quienes combinan trabajo y estudio. Como señala Anijovich (2017), el feedback
debe ser comprensible y útil, permitiendo al estudiante identificar la brecha
entre su situación actual y los objetivos de aprendizaje. De este modo, la
evaluación formativa no solo mejora los resultados académicos, sino que también
contribuye al desarrollo de habilidades para la vida, como la organización, la
priorización y la toma de decisiones autónoma.
Aunque un porcentaje
bajo de docentes argumentan que la implementación de la evaluación formativa
puede incrementar significativamente la carga de trabajo (Olave Astorga &
Orrego Martínez, 2025), especialmente en cursos con alta matrícula y
estudiantes con horarios restringidos como los vespertinos trabajadores, esta
percepción no debe ser un obstáculo insalvable. La literatura y experiencias
recientes sugieren que, si bien la evaluación formativa requiere un compromiso
inicial mayor por parte del profesorado, su integración efectiva puede
optimizarse mediante el uso de tecnologías educativas y estrategias pedagógicas
innovadoras que facilitan la entrega de retroalimentación sin generar una
sobrecarga excesiva.
Por ejemplo,
plataformas virtuales de gestión del aprendizaje permiten automatizar ciertos
procesos, como la entrega de comentarios personalizados, la realización de
autoevaluaciones y coevaluaciones, y el seguimiento del progreso individual y
grupal. Estas herramientas digitales ofrecen la ventaja de adaptarse a los
horarios y ritmos de los estudiantes vespertinos, quienes disponen de tiempo
limitado para consultas presenciales, y al mismo tiempo alivian la carga
administrativa de los docentes (Fernando et al., 2021). Además, asistentes
digitales y recursos multimedia pueden complementar el feedback, haciendo que
sea más accesible, claro y oportuno, lo que mejora la comprensión y aplicación
por parte de los estudiantes (Cabero-Almenara & Palacios-Rodríguez, 2021).
Asimismo, las últimas
investigaciones señalan que la evaluación formativa debe ser parte integral y
rutinaria de la práctica docente, no una actividad aislada o esporádica
(Slingerland et al, 2024; Pyle et al, 2024). Cuando se inserta en un estilo
pedagógico orientado al aprendizaje activo y al desarrollo de competencias, la
evaluación formativa se convierte en una herramienta que mejora la toma de
decisiones pedagógicas, haciéndolas más contextualizadas y oportunas (Cruzado
Saldaña, 2022). Esto implica que, con una planificación adecuada y el apoyo
institucional necesario, los docentes pueden implementar esta modalidad sin que
ello implique una duplicidad o exceso de trabajo, sino más bien una mejora en
la calidad de la enseñanza y el aprendizaje.
Finalmente, la
formación continua y el desarrollo profesional docente son claves para superar
las resistencias y dificultades iniciales. La capacitación en el uso de
tecnologías y en metodologías de evaluación formativa permite a los docentes
optimizar sus prácticas, reducir la percepción de sobrecarga y aumentar la
eficacia de la retroalimentación (Andrade & Heritage, 2017). Por lo tanto,
aunque la preocupación por la carga de trabajo es legítima, la evidencia indica
que con recursos adecuados y estrategias innovadoras, la evaluación formativa
puede implementarse de manera eficiente, beneficiando tanto a estudiantes como
a profesores, y adaptándose especialmente a las necesidades de los estudiantes
vespertinos trabajadores.
Consideraciones finales
Para sintetizar, la
evaluación formativa, concebida como un proceso flexible, dialogado y centrado
en el aprendizaje, se erige como una herramienta fundamental para los
estudiantes vespertinos trabajadores, quienes enfrentan el desafío de
compatibilizar múltiples roles y responsabilidades. Esta modalidad evaluativa
prioriza el proceso de aprendizaje por sobre la mera obtención de resultados,
permitiendo que los estudiantes desarrollen habilidades de autorregulación,
como la planificación, el monitoreo y la autoevaluación, que son esenciales
para gestionar eficazmente su tiempo y esfuerzo en contextos de alta demanda
laboral y académica.
Además, la
flexibilidad inherente a la evaluación formativa facilita la adaptación a las
particularidades de este grupo estudiantil, ofreciendo retroalimentación
continua y personalizada que responde a sus ritmos y necesidades específicas.
El diálogo constante entre docentes y estudiantes, promovido por esta
modalidad, no solo fortalece la comprensión y el compromiso con el aprendizaje,
sino que también contribuye a crear un ambiente educativo más inclusivo y
equitativo, donde se valoran los procesos individuales y colectivos de
construcción del conocimiento.
Reafirmando la tesis,
solo una evaluación formativa bien implementada, que incorpore recursos
tecnológicos y estrategias pedagógicas innovadoras, puede garantizar
aprendizajes significativos y equitativos para los estudiantes vespertinos
trabajadores. El uso de tecnologías educativas, como plataformas virtuales y
herramientas de retroalimentación digital, permite superar barreras temporales
y espaciales, facilitando el acceso a la información y el acompañamiento
docente en horarios flexibles. De este modo, se potencia la autonomía y la
motivación del estudiante, preparándolo para enfrentar con éxito los desafíos
académicos y profesionales del siglo XXI.
Por último, la
evaluación formativa no solo impacta en el rendimiento académico, sino que
también contribuye al desarrollo integral del estudiante, fomentando
competencias transversales como la resiliencia, la gestión del tiempo y la
capacidad de adaptación, habilidades imprescindibles para quienes deben
equilibrar estudio y trabajo. En consecuencia, su implementación constituye una
apuesta estratégica para la educación superior, orientada a promover la
equidad, la calidad y la pertinencia educativa en contextos cada vez más
diversos y complejos.
Agradecimientos
A la Universidad de las Américas.
Conflicto de intereses
No
se reporta conflicto de intereses.
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