
de ejercicio en comparación con la rehabilitación hospitalaria. Por lo tanto, mejorar la adherencia a los programas de TR
podría ser una estrategia crucial para mantener los benecios de los resultados del ejercicio. Además, según los estudios
incluidos, la rehabilitación hospitalaria, generalmente, generó costos más altos que la TR.
Esto puede atribuirse, hasta cierto punto, a la mayor frecuencia de transporte y servicios de atención hospitalaria necesarios
para la rehabilitación hospitalaria, lo que genera costos elevados. De igual manera, advirtieron que la tendencia creciente
del envejecimiento de la población mundial hará posible la TR como tratamiento de primera línea después del reemplazo
articular. Recomendando la necesidad de desarrollar una guía de práctica clínica elaborada para la TR domiciliaria después
de la ATR. En relación a la FR para adultos mayores, se han establecido estudios para determinar su efecto basados en
ejercicios dirigidos por sioterapeutas relacionado con mejora de la calidad de vida relacionada con la salud, el desempeño
funcional en adultos mayores, y los costos de los servicios de salud23,26. Para ello, se consideraron estudios cuya población
era de edad media ≥ 65 años y recibieron TR basada en ejercicios dirigida por un sioterapeuta. Wicks et al.,23 en su
RSL, identicaron las afecciones musculoesqueléticas y cardiopulmonares como las más frecuentes, en comparación a
la sioterapia presencial, la TR no fue inferior en relación con el rango de movimiento, la fuerza, la distancia de caminata
de 6 minutos (6MWD), la prueba cronometrada y activada (TUGT) y la calidad de vida, y tuvo costos de atención médica
más bajos.
Gamble y otros.,26 resalta que, a pesar de la popularidad de la TR, existen pruebas contradictorias sobre su ecacia,
se debe considerar el requerimiento y el nivel de compromiso del paciente. Para explicar esta variabilidad consideró
las diversas necesidades de las personas con accidente cerebrovascular: algunas requieren rehabilitación hospitalaria
intensiva, mientras que otras pueden acceder a los mismos servicios desde entornos comunitarios. Destacan que, en
la actualidad, no existe ninguna guía basada en evidencia para brindar intervenciones de TR a adultos mayores. Sin
embargo, subrayan el potencial de la TR, por lo tanto, se necesita de más investigaciones con diseños bien estructurados
para que proporcionen hallazgos denitivos sobre el impacto y la efectividad de la telesoterapia geriátrica que, en el
futuro, probablemente implicará un equilibrio importante entre la atención presencial y remota.
Ahora bien, en los estudios de ensayo controlados, los investigadores han comparado, generalmente, grupos controles
identicando a los pacientes que reciben rehabilitación hospitalaria (GC) y grupo de intervención (GI) a los TR. Kaudsen
et al.,17 realizó una intervención a pacientes con enfermedad isquémica o valvular cardíaca, durante de 12 semanas
de entrenamiento físico de tres sesiones de 60 minutos por semana supervisado variaron entre caminar, correr, girar y
entrenamiento de fuerza muscular; monitoreando las frecuencias cardíacas y respiratoria, presión arterial y peso corporal,
además de teleconsultas semanales con asesoramiento integral por un equipo multidisciplinario. Observaron que, en el
GI, los pacientes eran más responsables de controlar periódicamente su comportamiento de salud, alentándolos a ser
más proactivos. Un hallazgo importante, fue la alfabetización en salud, el GI parecía tener un nivel educativo más alto,
sugiriendo que puede inuir en el éxito de la TR. Sin embargo, en este estudio no se encontraron diferencia en cuanto a la
mejora de los pacientes con cardiopatías, siendo similares para ambos grupos.
En cuanto a rehabilitación pulmonar (RP), Godtfredsen y su equipo27 compararon la efectividad de la TR en 234 pacientes
con EPOC, la intervención fue de 10 semanas y realizaron evaluaciones posteriores al nalizar la intervención, 3 y
12 semanas. Se fomentó el ejercicio de mantenimiento, pero no se proporcionó en ninguno de los grupos durante el
seguimiento. Encontraron 6MWD sin cambios desde el inicio hasta el seguimiento tanto en rehabilitación convencional
(RC) como en TR sin diferencias entre los grupos. Al nal de la intervención y en el seguimiento de 3 meses, identicaron
mejoras estadísticamente signicativas en 6MWD en ambos grupos, sin embargo, no superó la diferencia mínima
clínicamente importante para este resultado, por lo tanto, ni FC ni la TR en la RP se asociaron con mejoras sostenibles en
la capacidad física evaluadas por el 6MWD. A pesar que la TR pueden tener ventajas para mejorar la tasa de asistencia y
superar la barrera del transporte con medidas de igual efecto, faltan efectos a largo plazo, que puede mejorar con mayor
alfabetización en salud.
Por su parte, Chen et al.,29 analizaron los datos de neuroimagen de 52 pacientes con accidente cerebrovascular, compararon
la actividad neuronal espontánea regional dinámica (amplitud dinámica de las uctuaciones de baja frecuencia, dALFF;
y homogeneidad regional dinámica, dReHo) y la centralidad de grado dinámica (dDC) entre los grupos TR y RC. Los
resultados en el GI, los pacientes mostraron un aumento de dALFF en el precúneo derecho y la circunvolución pre-central
bilateral (PreCG) y una reducción de dALFF en el lóbulo parietal inferior derecho mediante el análisis de los efectos
principales. Detectaron diferencias signicativas entre los grupos en el precuneus derecho, el giro fusiforme derecho y el
giro frontal medio izquierdo para dReHo y en el giro cingulado izquierdo, el giro temporal medio derecho y el precuneus
izquierdo para dDC. Además de, correlación signicativa en el grupo TR entre el dALFF modicado en el PreCG izquierdo
y las puntuaciones modicadas de la evaluación Fugl-Meyer (FMA) desde el inicio hasta la posrehabilitación. Concluyeron
que, la identicación de regiones cerebrales clave mediante indicadores de neuroimagen, como la actividad cerebral
regional dinámica y el grado de centralidad en el proceso de recuperación, proporcionaría una base teórica para la
tecnología de estimulación cerebral no invasiva y estrategias para formular programas de TR especícos para pacientes
con accidente cerebrovascular y disfunción motora.
Revista del Centro de Investigación en Tecnolo
gías de Salud y Ambiente (CITSA). Año 2025. Vol 1
e-Rev. P. Med e250002
Coelho B, López CR, Linares. M. Impacto y eficacia de la telesalud en las
áreas de fisioterapia y laboratorio clínico. e-Rev P. Med. 2025; 1:e250002.
doi:10.61286/e-RPM.2025.251
e-Revista Praxis de la Medicina
ISSN: 3134-786X