
Revista del Centro de Investigación en Tecnolo
gías de Salud y Ambiente (CITSA). Año 2025. Vol 1
e-Rev. P. Med e250003
Introducción
La función sexual femenina constituye un componente esencial del bienestar físico y emocional, especialmente durante
la etapa climatérica, en la que convergen múltiples transformaciones hormonales, psicológicas y sociales. La respuesta
sexual en la mujer implica una interacción compleja de procesos neurosiológicos, hemodinámicos y endocrinos que
afectan al organismo en su totalidad. Aunque comparte similitudes con la respuesta masculina, en las mujeres su inicio y
progresión no siguen necesariamente un patrón lineal, lo que diculta el diagnóstico clínico de las disfunciones sexuales.
Estas pueden denirse como alteraciones siológicas o psicológicas que intereren con la capacidad de iniciar, participar
o disfrutar de las actividades sexuales, generando una discrepancia entre el deseo y la experiencia efectiva. 1,2
Diversos estudios han demostrado que la vivencia de la menopausia está inuida por factores hereditarios, estilo de
vida, dieta, entorno sociocultural y actitudes individuales 3. En este contexto, es importante distinguir entre los términos
“menopausia” y “climaterio”, que, aunque suelen utilizarse de forma intercambiable, representan fenómenos distintos.
La menopausia se reere al cese denitivo de la menstruación durante al menos 12 meses, como consecuencia de
la pérdida de la función ovárica, y si ocurre antes de los 40 años se denomina menopausia precoz 4. Por su parte, el
climaterio abarca el periodo de transición entre la vida reproductiva y no reproductiva, comprendido entre los 45 y 59
años, según criterios de consensos regionales. Este proceso incluye la perimenopausia (fase previa) y la posmenopausia
(fase posterior), y puede extenderse durante varios años. 2
De acuerdo a lo anterior, se podría mencionar que la función sexual femenina es un constructo multidimensional que
involucra factores siológicos, psicológicos, relacionales y socioculturales. Por lo que su abordaje requiere herramientas
validadas que permitan identicar alteraciones especícas y orientar intervenciones clínicas pertinentes. En este contexto,
el Índice de Función Sexual Femenina (FSFI) se ha consolidado como un instrumento conable para la evaluación
integral de la sexualidad en mujeres adultas, permitiendo detectar disfunciones en dominios clave como el deseo, la
excitación, el orgasmo y el dolor durante las relaciones sexuales. 5,6
A pesar de la alta prevalencia de disfunciones sexuales en mujeres climatéricas, su evaluación sistemática continúa
siendo limitada en los servicios de atención ginecológica, donde suelen priorizarse los síntomas vasomotores y
metabólicos 7. En este sentido, la etapa climatérica constituye una transición biológica y psicosocial signicativa en
la vida de la mujer, caracterizada por uctuaciones hormonales que pueden incidir en diversos aspectos de la salud,
incluida la función sexual.
Por lo que el presente estudio se propone caracterizar la función sexual en mujeres climatéricas atendidas en el
servicio ginecológico de un hospital público de Huancayo, Perú, mediante la aplicación del FSFI validado en español.
Esta investigación busca aportar evidencia empírica sobre la prevalencia y los patrones de disfunción sexual en esta
población, contribuyendo al fortalecimiento de la atención integral y humanizada en salud sexual y reproductiva.
Materiales y Métodos
Se llevó a cabo un estudio cuantitativo, descriptivo y transversal, donde se recolectaron los datos en un solo punto
temporal, sin seguimiento posterior y se evaluaron simultáneamente las variables de interés en una población denida.
El estudio estuvo orientado a caracterizar la función sexual en mujeres climatéricas mediante la aplicación del Índice de
Función Sexual Femenina (IFSF). La investigación se desarrolló entre enero de 2022 y diciembre de 2023 en el servicio
de ginecología y obstetricia de un hospital público localizado en Huancayo, Perú.
Aunque el climaterio suele denirse entre los 45 y 59 años, se incluyeron mujeres de 40 años que presentaban signos
clínicos compatibles con la transición perimenopáusica, en concordancia con estudios que reconocen variabilidad en
la edad de inicio del proceso climatérico 8, sin antecedentes de histerectomía parcial o total, y sin diagnóstico clínico
de trastornos mentales. Se excluyeron aquellas participantes que no completaron el cuestionario en su totalidad o que
presentaron condiciones médicas que pudieran interferir con la evaluación de la función sexual.
Se empleó un muestreo no probabilístico por conveniencia. Las participantes fueron invitadas durante sus consultas
ginecológicas regulares, y aquellas que aceptaron voluntariamente rmaron el consentimiento informado. Se alcanzó
una muestra mínima de 297 mujeres que cumplieron con los criterios establecidos y otorgaron su consentimiento
informado por escrito. Asimismo, se diseñó un cuestionario estructurado, validado por juicio de expertos en salud sexual
y metodología de investigación, compuesto por dos secciones principales:
• Datos sociodemográcos: Edad, estado civil, nivel educativo o grado de instrucción, ocupación, hábitos de salud
(consumo de alcohol, tabaquismo) y antecedentes médicos relevantes.
• Función sexual femenina: Se aplicó el Índice de Función Sexual Femenina (IFSF), validado en español por Blümel
et al. 6. Este instrumento consta de 19 ítems distribuidos en seis dominios: deseo, excitación, lubricación, orgasmo,
Andamayo Flores J.L, Tujillo Alvarado F.M, Arias Goñi T. Función sexual en mujeres
climatéricas: análisis transversal en el servicio ginecológico de un hospital público de
Perú. e-Rev P. Med. 2025; 1:e250003. doi: 10.61286/e-RPM.2025.273
e-Revista Praxis de la Medicina
ISSN: 3134-786X